¿Qué es CONÓCETE?

En el Institut Gomà entendemos que cada persona es única y aplicamos diferentes formas de psicoterapia respondiendo a las necesidades particulares de cada caso.

El objetivo es promover el bienestar general de las personas guiándolas hacia la mejora de su salud psíquica y física, hacia una mejor adaptación social y hacia su desarrollo y crecimiento personal. Para ello, las ayudamos a identificar qué creencias, cogniciones, emociones o conductas están provocando malestar, ayudamos a promover el cambio y a potenciar los recursos personales de los que dispone cada individuo. Creemos que, en una terapia de éxito, psicólogo y paciente trabajan conjuntamente. Por ello, los profesionales de nuestro centro se adaptan al ritmo y las necesidades que van surgiendo a lo largo del proceso terapéutico.

En el Institut Gomà dedicamos especial atención a la vertiente emocional, valorando las necesidades de cada persona y tratándola como un ser único.

Para ofrecer este servicio personalizado contamos con profesionales expertos en Psicoterapia y en Terapia Psicocorporal.

Lara Castro:

Estaba perdida, con mil pensamientos y sensaciones que no sabía descifrar, con un muro de demasiados metros de altura, un muro que al final era yo misma y que lo único que hacía era taponar herida tras heridas sin la posibilidad de dejarlas respirar, oxigenarse, y limpiarme yo con ellas. No entendía de respeto ni de tiempo para mi, no entendía que las cosas necesitan su proceso y momento, tenía una prisa constante para pasar página… Y pretendía saltarme siempre el final de la historia, pensaba que un nuevo capítulo era mejor, y no sabes lo mucho que estaba equivocada.

Así que hubo un momento en el que decidí creer en la idea de dejarme ayudar, algo de lo que siempre había dudado…. Y ahí es cuando apareciste tú Lara, y no puedo estar más orgullosa de haber realizado este camino a tu lado, de haberme cruzado contigo y haber podido aprender de ti lo que hubiera aprendido en años de daño y tropiezos.

Has hecho todo más fácil, has sido todo el apoyo que he necesitado, mi punto de partida, quién me ha hecho todas aquellas preguntas en las que uno no cae y que te llevan a otra solución, esa que cuesta ver, siempre con un tacto y una delicadeza extrema. Hemos pasado por tantos temas que no podría centrarme en uno, porque todos han ido surgiendo en su debido momento y todos me han llevado donde estoy ahora.

Porque a tu lado he aprendido a dejarme sentir libre, y no hay nada más bonito en esta vida. Ahora no puedo imaginar otra forma de haber superado este camino que no sea a tu lado.

GRACIAS por todo este tiempo vivido contigo, ha sido único y lo guardo en lo más profundo de mi corazón.

T . (23)

 

Lara Castro:

Querida Lara. Antes de nada, gracias. Gracias por tu atención y por tu acompañamiento. Me siento afortunada de que nuestros caminos se cruzasen, porque yo sabía que necesitaba ayuda, pero no sabía cómo encontrar un terapeuta apropiado. Y ahora siento como si tuviera que encontrarme contigo. No te puedes imaginar el alivio que sentí después de nuestra primera sesión al  averiguar qué es lo que crea y también disminuye la propia libido y darme cuenta de que mi estado no era permanente, ya que esto es exactamente lo que creía antes de empezar la terapia; Me estaba temiendo que nunca iba a sentir deseo sexual y no entendía qué era lo que estaba “mal” en mí. Descubrí que llevaba una gran carga de rabia acumulada en mi interior y que me estaba paralizando. Esta rabia me hacía sentir miedo, sentía que vivía en el caos, estaba triste y con muchos sentimientos constantes que nublaban mi capacidad de pensar y de ser yo misma, ser pacífica y creativa, amorosa y muchas otras cosas más. Ese enojo constante me estaba quitando la vida. Cuando llegué a tu consulta sentía una gran acumulación de enojos y frustraciones y, después de nuestras pocas sesiones (3), sentí cómo me liberaba de un enorme peso. No me había dado cuenta de lo mucho que tenía por decir en voz alta y cara a cara, de sacar mis sentimientos. Pero necesitaba decírselo a alguien que me pareciera inteligente, cariñoso, paciente y sin prejuicios y me encontré con esa persona en ti. También hiciste las preguntas correctas que me ayudaron a hablar más y a pensar. Cuando llegué por primera vez a la consulta, tenía taquicardia. Estaba aletargada. Pensaba que nunca volvería a tener relaciones sexuales. Mi casa (que sería, tal vez, un uso simbólico de esa palabra) estaba hecha un lío enorme. Después de nuestra segunda sesión me di cuenta de que llevaba mucho tiempo sin centrarme en mí misma. También tomé consciencia de que mi ira estaba bien y de que, el hecho de sentirla, no me convertía en una “mala” persona. Me tranquilizó saber que no estaba loca por toda la rabia que tenía dentro de mí y que, de hecho, era normal teniendo en cuenta toda mi historia vivida en silencio. Los cambios físicos que he experimentado es que ya no tengo taquicardia, tengo mucha más energía, me siento más paciente y he ganado en claridad mental y mi autoestima ha aumentado, cosa que también es físico, en el sentido de que se proyecta en la forma en que me siento a nivel emocional. No sé cómo agradecértelo lo suficiente, Lara. Has hecho un trabajo fantástico! Una vez más, gracias! Un abrazo muy fuerte!

F. (40 años)

 

Ares Anfruns y Álex Fiol:

Por el principio… por ahí es por donde suelen empezar todas las historias. Yo, empezare por el final. Estoy CURADA y las mayúsculas no son gratuitas, sino fruto de muchísimo esfuerzo, esfuerzo y constancia, un camino que pude recorrer con la ayuda de Ares y Álex. Tras 17 años de enfermedad ni yo misma sabia quien era y había conseguido cerrar con tantos candados el baúl de mis emociones que aquello no había bomba que lo consiguiera abrir, o eso pensaba yo. Álex sin embargo consiguió que todo aquello fuera cayendo. Paso a paso esos muros, barreras y candados fueron dejando paso a la persona que había escondida en el fondo. El miedo, ese querido consejero idiota no me dejo ni un segundo a sol ni a sombra, pero tenía a mi lado a una personita llamada Ares que no dejaba de repetirme que podía, que estaba en mí mano, que yo tenía la clave para pasar por esos mares bravíos, a la vez que me mostraba que no se iba a mover de mí lado y así ha sido, no he tenido que hacerlo sola, ellos me han acompañado, me han dado ánimos y a la mínima que flojeaba me recordaban el trayecto transcurrido que no era escaso. Pasar por todo ello me ha hecho más fuerte, he aprendido a conocerme, a saber que quería hacer con mi vida, a no dejar que mis miedos me paralizasen… Resumiendo, si me tuviera que quedar con una frase seria: YO DECIDO.

M. (26 años)

 

Ares Anfruns y Álex Fiol:

Fins ara tot els tractaments que havia rebut eren a nivell cognitiu-conductual. Canvia aquest pensament, canvia aquesta acció, però, què passa quan això avança més ràpid que el que avancen els teus canvis emocionals? Què passa quan intentes canviar accions i xoques amb emocions desconegudes o creences irracionals? Passa que et sents perdut, que tens la sensació que estàs topant contra una paret, que el teu cap i les teves emocions no van al vagó del mateix tren i no acabes de trobar la teva direcció.

Treballant amb l’Àlex i l’Ares es busca que emocions i pensaments tinguin un mateix pes a la balança, sense que una ofegui l’altre. Descobreixes què s’amaga darrera la teva inestabilitat, què hi ha al fons de les teves accions, què sents davant les coses que fins el moment et negaves a canviar. Entens i sents, de manera que girar pàgina, deixar el passat enrere, es fa menys complicat.

A. (27 anys)

 

Ares Anfruns y Álex Fiol:

Estic molt contenta i agraïda del mètode dut a terme per l’Ares i  l’Álex. Gràcies a ells ets capaç de treure’t la carga pesada que fa temps arrastres sense saber per què. Et permeten netejar-te per dintre, de manera que tot pot tornar a fluir. El que més valoro de l’experiència és que t’ensenyen a entendre’t, a connectar amb tu i això et permet finalment ser autònom. Durant tot el procés et sents acompanyada i això et permet sentir-se segur i confiar plenament.

A. (25 anys)

 

Ares Anfruns y Álex Fiol:

La simptomatologia indicava que no estava bé, no em sentia una persona normal, no sabia gestionar els meus problemes ni sabia perquè els tenia, fugia de tot el que em feia mal i no sabia gaudir del que em feia bé, vaig decidir que havia de posar una solució a això que no estava entenent perquè no volia viure la meva vida d’aquesta manera.

Una amiga em va recomanar l’Ares, des del primer moment em vaig sentir molt còmode i les explicacions que em donava al que m’estava passant les anava assimilant a poc a poc…Després d’unes sessions, vam decidir demanar ajuda a l’Àlex que amb un mètode que encara em té intrigada, va fer que desapareixés el que m’estava bloquejant, el que m’impedia deixar-me anar i treure tot el que tenia a dins que m’estava fent tant de mal. Un cop ja vam obrir la porta, la feina es va tornar a centrar amb l’Ares, ja que era la que m’ajudava a gestionar les emocions que sortien i entraven per la porta.

Un símil que se’m ve al cap, seria: l’Àlex em va vendre l’entrada del cine i amb l’Ares decidíem quina pel·lícula vèiem i què em feia sentir.

Poc a poc, vaig aprendre a gestionar els meus sentiments, la simptomatologia va desaparèixer i vaig tenir l’alta.

M. (25 anys)

 

Lara Castro:

Moltíssimes gràcies Lara per tot… pel que m’has ensenyat (que és molt), pel teu temps, per les teves paraules, pels teus somriures d’ànim, per les teves mirades de saviesa i sobretot per les teves ganes i per la teva confiança cap a mi…

I és que aquests mesos de teràpia han canviat la meva vida! Ara dono gràcies cada dia per atrevir-me a venir aquí i per la sort que vaig tenir en conèixer-te! A part de que el meu sexe ha millorat infinitament (ara el gaudeixo quan realment vull i com vull), sobretot estic agraïda perquè gràcies a les hores que he compartit parlant amb tu he descobert com i què em fa feliç… He après a veure tot el que tinc i valorar-ho més que mirar sempre el que em faltava… M’has donat les eines i les ganes per a lluitar, per a créixer, per a estimar-me…

Sé que jo també he posat molt de la meva part, sé que al final tot és gràcies a mi, però moltes vegades tu has sabut llegir-me millor que jo mateixa, has sabut anar a racons de mi que no volia veure, els has tret a la llum i has dissolt les pors que tenia, has sabut guiar-me i, sobretot, un cop més, perquè has confiat en mi… Sense aquests elements sé que la tasca no hagués estat tan fàcil… I el resultat tan satisfactori!

I és que gràcies a tot el que hem passat em sento millor que mai, sento que per primer cop li somric al món sincerament, des de mi mateixa.

S. (25 anys).

 

Ares Anfruns:

Hubo un momento de mi vida en el que me atasqué, un momento de desorden que me atrapó y no me dejaba avanzar. Siempre había tenido un concepto muy negativo de la terapia y la psicología, me negaba a creer que alguien desconocido pudiera proponerme una manera de superar una dificultad.  Hasta ese momento en el que decidí dejarme ayudar por alguien imparcial ajeno a mi situación. Desde el primer día me propuse buscar una solución, y esa disposición fue fundamental para avanzar.  Tuve la suerte de recibir ayuda de Ares, quien desde un primer momento me inspiró mucha confianza, no tenía miedo a ser sincera con ella y me sentía segura cuando la visitaba. Ella me motivó mucho a expresarme y a desahogarme y también a entenderme y valorarme. En todo el proceso de terapia, poco a poco podía atar cabos y dar explicación a muchas cosas que me interrumpían. Gracias a su ayuda y visita tras visita conseguí crear mis propias herramientas a las que recurro y seguiré recurriendo a lo largo de mi vida.

Mi terapia con Ares fue muy favorecedora, estoy muy agradecida por su ayuda. Todo lo que he obtenido en terapia ha sido muy positivo y por supuesto mi concepto inicial sobre la ayuda psicológica es completamente distinto. ¡¡Con disposición y voluntad se puede resolver cualquier rompecabezas, por muy imposible que parezca al principio!!

I. (23 años)

 

Ares Anfruns y Álex Fiol:

Sin palabras. Así fue cómo me quedé la primera vez que pude experimentar los efectos del Vivation en primera persona. En su combinación con la psicoterapia, he encontrado la manera de conectar visceralmente con la parte de mi ser que había tapado con numerosos síntomas, con tal de evitar el dolor por el que irremediablemente tenía que pasar para encontrar la lucidez de la que puedo disfrutar hoy en día. Con algo tan “básico” como respirar, he aprendido a leer en mi cuerpo las señales que buscaba en los demás. Al fin he entendido que soy yo quien dirige mi vida, con todo lo que supone vivir desde la emoción, sin máscaras. Aunque aún me queden años de aprendizaje (y sé que puedo contar con estos ángeles si necesito ayuda) puedo decir con total seguridad que hay un antes y un después en mi vida gracias a Álex y a Ares.

B. (28 años)

 

Ana González:

Ya no soy la misma… algo cambió en este proceso. Después de un año de sesiones muy frecuentes siento que ya no hay vuelta atrás… detecté que algo no iba bien y quise saber qué sucedía. Hay que ser valiente, no es fácil entrar en una sala con un desconocido y empezar a hablar de ti. ¿Y, que voy a contar? ¿Y cómo me va ayudar? ¿pero… sino me conoce!? Pero me sentí respaldada desde el principio y hubo una frase que me enganchó y que conectó conmigo y me hizo confiar en quien tenía delante. Una frase que aún me pone los pelos de punta cuando la recuerdo… No te preocupes que iremos juntas en este camino… Una frase que me creí y que ha sido el motor para empezar a curarme. No sentirme sola me permitió seguir adelante y seguir investigando. Ya ha pasado más de un año desde la primera sesión y puedo decir que si, que sirve, que te puedes curar. ¿Pues no vas al médico cuando algo duele? A mí me dolía el cuerpo, el alma, el corazón… y quería curarme, quería salir de allí. Ha sido un proceso duro con lágrimas, esfuerzo, locura… pero también mucha recompensa. Y con ella (Ana) siento que estamos en el mismo camino, que era la única que podía estar a mi lado en ese momento. Y pasará el tiempo y jamás podré agradecerle lo que en esa sala se ha trabajado y la cantidad de herramientas y tareas que he aprendido después de mi terapia. Me siento feliz de haber sido capaz de poner remedio, de querer solucionar las cosas. Me siento feliz… y solo por eso… vale la pena… Cuando me decidí a empezar terapia no sabía por donde empezar. Algo no va bien, pero que? Qué me ocurre?

S. (30 años)

 

Lara Castro:

El meu procés de creixement i auto coneixement personal a l’Institut Gomà, ha estat clau per encaminar la meva vida cap a un present i un futur ple d’oportunitats. Per mi un punt bàsic ha estat el d’aprendre a acceptar la meva realitat i creure fermament, en que sóc jo qui pot i ha de guiar la meva vida. Abans em deixava portar per les emocions dels altres i ara sóc jo qui posa els límits, al que vull i sóc capaç d’acceptar. Lara, tu sempre em vas dir que: “nosaltres no podem canviar la manera en com senten i viuen els altres les emocions i les circumstàncies de la vida, però si la nostra manera de pensar i sentir, ja que només nosaltres som amos dels nostres pensament”.  A mi abans els pensaments negatius em dominaven, i gràcies a un dur treball i molt d’esforç , he après a reconèixer les situacions que em produeixen ansietat, i a no deixar que aquestes em dominin. He ensopegat moltes vegades amb la mateixa pedra, he plorat, he tret molta ràbia acumulada, en definitiva me alliberat i m’he acceptat i gràcies a això,  ara la meva vida és una altra, i quan la meva realitat no és 100% com jo desitjaria, m’omplo de força i miro endavant amb un somriure i sempre pensaments positius!

Infinitament moltes gràcies per la teva professionalitat i pel teu recolzament constant. En aquest camí tu has estat la meva guia i el meu bastó, en que gràcies a tu mai he arribat a caure.  Ara visc el present i encaro el futur amb més força que mai!!!

C. (30)

 

Ana González:

Aun no permitiéndomelo, lloraba casi cada día.
Sentía el cansancio a nivel emocional, psíquico y físico de una corredora de maratón, una maratón de veintiocho años.
Hacía tiempo que sentía que estaba llegando a ciertos límites, la ansiedad era mi compañera en el día a día,…
Había pensado ya en alguna ocasión en ir a terapia, pero no me sentía capaz. Otro día será… y seguía aguantando.
Supongo que llegó ese otro día, en el que a pesar de sentirme sin energía, perdida, desmotivada… decidí darme una oportunidad.
Ese otro día empecé una terapia que ha durado dos años. Y ese otro día me hice el mayor regalo que me he podido hacer: darme la oportunidad… de cambiar, de probar, de intentar, de hacer, de luchar, de vivir, de llorar, de conocerme, de reír, de sentir,… y de tantas otras cosas.
He tenido la suerte de tener una terapeuta que me guió, me ayudó y me acompañó para encontrar el camino. Que me despertó, me cuestionó, me reforzó, me animó,… Alguien que cree, que se implica, que confía, que transmite, que te facilita,… sin ella, sin su manera de trabajar, de tratar,… no lo habría logrado.
Me ayudó a irme llenando poco a poco. Me ayudó a llorar, a sentir rabia, pena, a sentirme frágil, a removerme,… también me ayudó a enfrentarme, a confiar, a respetarme, a quererme,… me ayudó a reconciliarme conmigo,  con las personas que quiero, a desprenderme de las que no me quieren o las que no quiero,… me ayudó a encontrar el hilo de mi vida*.
Ahora, después de hundirme, de subir, bajar, no ver la salida, verla, verla y querer alcanzarla corriendo, volver a subir, subir y… finaliza este proceso.
Y sigue la vida, mi vida. Y la sigo llena, en paz, tranquila, satisfecha, contenta,… me voy decidida a darme más oportunidades, me voy conmigo misma.
Gracias infinitas Ana.
*Cali, Davide. (2006) El hilo de la vida. Barcelona: Ediciones B

S. (31 años)

 

Ana González

Durante estos dos años de terapia, y el tercero de seguimiento, me has acompañado en momentos muy importantes de mi vida, y has sido parte de ellos, siempre con gran compresión y una escucha limpia, sin juicios y con mucha paciencia.  Gracias a este tiempo compartido contigo, he sido capaz de gestionar momentos de miedo en mi vida o disfrutar de grandes momentos de alegría. Contigo he aprendido a seguir caminando, a tirar hacia delante y a ser más feliz.

Hoy puedo afirmar que soy una persona distinta a lo que era hace 3 años, y  estoy muy contenta de la evolución personal que he tenido a tu lado, y me he dado cuenta de la visión que tenía de las personas, y mis creencias irracionales.

Todo esto Ana, te lo debo al enorme trabajo que hemos hecho juntas, al acompañamiento en mi vida durante estos tres años. Te estoy muy agradecida, la verdad, y aunque una página no puede plasmar toda mi evolución personal, como mínimo, estas palabras quiero compartirlas contigo. A lo cual quiero añadir que eres una muy gran profesional, y te echare mucho de menos.

Muchas gracias por todo tu tiempo Ana, y por haber sido una “palanca” en mi vida que me catapultado a ser una persona distinta, más cerca de la persona que quiero ser, integra, valiente y con buena estima de sí misma, preparada para nuevos retos personales en mi vida, capaz de ser feliz en muchos momento, y con un gran autoconocimiento personal.

Siempre me quedará lo aprendido contigo

M. (34 años)

 

Álex Fiol:

Me entendía a mí misma igual que a un libro cerrado: poco o nada. Sufrí un trastorno alimentario y acudí a un centro dónde me ayudaron bastante. Tras darme el alta, yo sabía que algo no funcionaba, pero no entendía qué podía ser…si supuestamente todo estaba bien, yo ya estaba curada… Pero no era así.

Me encontraba en un lugar oscuro lleno de dudas y autocastigo, y por eso acudí a Álex. No era la primera vez que recurría a él… ya lo había hecho en ocasiones anteriores, en las que me había ayudado con problemas de ansiedad.

Él me ayudó a entenderme, me enseñó que no había sanado lo que realmente me hacía sufrir, porque tampoco me había atrevido a decírmelo a mí misma. Me colocó delante de mis miedos y de (en aquel entonces) mi peor enemiga: yo. Álex me ayudó a plantarle cara a mi ego, que tanto me atormentaba. Primero consiguió que me perdonase, luego me enseñó a entenderme (algo que siempre me había resultado tan difícil…), después llegue a aceptarme…y más tarde, gracias a él, conseguí ¡¡quererme!!… Algo que jamás hubiese concebido sin su ayuda…

Recuerdo en alguna sesión con él, me animaba a que repitiese algo así como…”me amo y me acepto”. Las primeras veces no podía ni siquiera pronunciarla. Hoy sería capaz de gritarla a los cuatro vientos.

A día de hoy, puedo decir, que ni todos psicólogos que tenía el centro (no quiero desprestigiarlo, simplemente su método no acabó de funcionar en mi caso) no consiguieron lo que una sola persona hizo conmigo: valorarme a mí misma, y no querer volver a odiarme nunca más. Hoy tengo seguridad, y herramientas para sacar en mis momentos más débiles. Todo gracias a él.

A. (22 años)

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